miércoles, 1 de julio de 2015

EL PUEBLO SELK'NAM Y EL AÑO NUEVO INDÍGENA

Desde tiempos inmemoriales, los pueblos, hijos de la Tierra han recibido el solsticio de invierno como una renovación de vida y con un carácter de festividad, tanto de agradecimiento por todas las bonanzas recibidas en el año, como de peticiones para el nuevo ciclo de vida que se inicia.
Esta celebración de la renovación de la vida, se vio opacada y suplantada durante la evangelización católica con los festejos de la noche de San Juan, pasando a segundo plano la celebración originaria, y con el tiempo prácticamente siendo olvidada.
Sin embargo esta fecha tan importante para los pueblos indígenas, ha sido rescatada del olvido y desde hace varios años ha ido tomando fuerza.


El Wiñol Tripantu, o año nuevo mapuche, es una celebración que se festeja indistintamente en todas las culturas americanas, pues es un acontecimiento astronómico que no pasa inadvertido para quienes tienen esa conexión con la madre natura y se rigen por sus cambios estacionales y anuncio de las estrellas.
En Chile el mes de junio es el mes de los pueblos indígenas, dejando el día 24 como el día nacional de los pueblos originarios, dando paso así a la posibilidad para que la población indígena pueda vivir sus ceremonias y rituales ancestrales con más libertad y menos restricciones, en el que también se celebra la llegada de la nueva estación, acontecimiento festejado con rituales sagrados y distintas manifestaciones según cada cultura, cabe destacar que en chile existen solo nueve pueblos indígenas reconocidos por ley.
Este año en especial marcó un precedente importante y muy relevante, y es que por primera vez después de más de un siglo, pudo festejar el cambio de estación, un pueblo que se creía erróneamente extinto, esto producto de una mala información o ningún ánimo de corregir una historia, que si viene cierto está bien contada desde la vivencia personal de quienes la contaron, está simplemente incompleta.



LAS VOCES DEL SILENCIO

Después de más de un siglo en el que equivocada y convenientemente se ha pregonado y educado a todo el mundo con la idea de que el milenario pueblo Selk’nam está extinto, que no queda nada más que un par de grabaciones de Ann Chapman quien grabó a Lola Kiepja, “supuestamente la última mujer Selk’nam” de la historia, o las fotos del Padre salesiano Alberto de María de Agostini o los datos proporcionados por el religioso etnólogo y antropólogo Martin Gusinde, a quien le debemos importantes aspectos de la cultura selk’nam los que sin su intervención se habrían perdido en el tiempo.
Hay un detalle que parece haberse escapado a los ojos de los historiadores, lo que no sorprende, pues eran extranjeros, sin embargo llama a mi atención, el hecho de que tantos gobiernos hayan pasado por ejercicio y ninguno haya tenido la voluntad de investigar el destino de tantos niños que fueron sacados de la Patagonia y llevados a otras ciudades, entregados en “adopciones” que simplemente taparon un tráfico de niños usados para mano de obra o para el servicio de las casas de los colonos de la época.
Estos niños crecieron y mantuvieron sus recuerdos, muchos obligados a callar su lengua la olvidaron, pero otros más grandes al momento de ser sacados y despojados de su cultura, la conservaron y traspasaron a sus descendientes.
Esta parte de la historia no es posible encontrarla en las redes informativas, ni hay libros que entreguen estos antecedentes, porque no hubo ni un chileno que se atreviera a decir que los hijos del pueblo selk’nam estamos vivos.


EL XÓOSINK

Es cierto que tanto en los canales Australes como en la Patagonia no se celebra el año nuevo indígena de la misma forma que en el resto del continente, tampoco quedamos indiferentes a este cambio de ciclo que marca la renovación de la vida, y este año por primera vez hemos celebrado en la comuna de Santiago, junto al pueblo Mapuche y el Pueblo Aymara nuestro solsticio como pueblo Selk’nam.
Para el Pueblo Selk’nam la llegada del invierno o “ xóosink”(tiempo de nieves) era el momento de unirse al calor de las fogatas, los ancianos recordaban historias antiguas, las que contaban a los más jóvenes, cuando llegó por primera vez la nieve, cuando lucharon con los primeros vientos o cuando se pensó que el sol se alejaría para no regresar. Estas reuniones eran propicias para cantar y recordar canciones antiguas y bailar emulando a la naturaleza.
Este año y por primera vez, la mesa de trabajo indígena de la comuna Santiago (capital de chile) nos ha acogido y nos ha valorado como lo que somos, los hijos de un pueblo que a pesar de aparecer como extintos, como un recuerdo romántico al que hasta ahora se le saca bastante provecho, está vivo y vigente.
En el museo Casa Colorada de Santiago se celebró el año nuevo indígena el día 23 de junio, apoyados por el municipio de Santiago y con la presencia de la alcaldesa Sra. Carolina Tohá, tres pueblos unidos en la hermandad (Mapuche, aymara y Selk’nam), hemos festejado el solsticio con expresiones tradicionales. Para nosotros fue el baile y el canto, una muestra que por primera vez se hace en el marco de ceremonia que merece, después de más de un siglo.



También este año fuimos invitados y considerados en otras comunas de la capital, en donde se nos recibió con alegría, marcado por un apoyo firme de parte de nuestros hermanos anfitriones, como sucedió en la comuna de La granja. Invitados por el Lonco Sr. Feliciano Huanco, estuvimos presentes en el We tripantu de las comunidades Mapuches en el parque Brasil de La Granja, el día 20 de Junio en donde compartimos con la presencia de autoridades comunales como el alcalde Felipe Delpin.




De igual forma tuvimos una marcada presencia en la Ruka de Macul, de la comuna de Macul. En esta oportunidad estuvimos como parte de la mesa de trabajo indígena representando a la mesa comunal de Santiago, en el marco de la presentación de un proyecto macro, que contempla la construcción de campos ceremoniales en algunas comunas que no tienen, y el impulso y reestructuración en aquellas que cuentan con sus espacios propios.
Esta instancia estuvo marcada por la presencia de autoridades como el director nacional de la CONADI (corporación nacional de desarrollo indígena) SR. Alberto Pizarro Chañilao, el jefe de la CONADI Santiago Sr. Juan Huenulao, el alcalde de la comuna de Macul Sr. Sergio Puyol, el ministro del desarrollo social de Chile, SR. Marcos Barraza y representantes de los pueblos Rapa Nui, Aymara, Mapuche y Selk’nam



Otro hito importante en esta historia que se empieza a escribir para nuestro pueblo, es que este año marcamos presencia en dos ciudades importantes de nuestro país como Santiago y Punta arenas.
Mientras en la capital estábamos trabajando con la mesa comunal de trabajo indígena, dos de nuestros hermanos, keyuk yantén, presidente de nuestra corporación y su madre nos representaban en las actividades realizadas el 24 de Junio en el Museo Maggiorino Borgatello de Punta Arenas.



PRESENCIA EN LA ACTUALIDAD

Todos los descendientes quienes hemos amado nuestras raíces, y estamos conscientes de la responsabilidad que tenemos como hijos de un pueblo que aún está vivo, estamos ligados a las expresiones artísticas, quizás por ser este el único lenguaje que se nos permitió por muchos años de silencio. Cada cual desde su espacio y creyendo que no habían más se dedicó a conservar el recuerdo que le fue entregado y a guardarlo con celo, a su vez encontró la forma de sacarlo a la luz en forma de pintura, poema, melodía, danza, tejidos, en fin, cualquier expresión de arte que pueda convertirse en lenguaje, fue nuestra forma de comunicarnos, hasta que nos empezamos a encontrar, y a hacer presencia unidos.




Sin embargo la invisibilidad termina siendo una condición frustrante y denigrante cuando día a día salen artículos que rememoran un pueblo devastado y aniquilado, cuando te das cuenta que se aprueban millonarios proyectos para “recordar” una cultura ya desaparecida, marcas comerciales, programas de televisión, documentales, tesis…todas hablando de un pueblo extinto, todos coincidentes en que fuimos exiliados y que muchos niños desaparecieron, pero casualmente nadie se ha detenido e investigado este hecho.
El cansancio y la frustración me desbordaron este año en la cuenta pública de la CONADI, en donde simplemente levante mi bandera y alcé mi voz interrumpiendo el discurso el director nacional, para dirigirme a mis hermanos de la Tierra, de 9 pueblos reconocidos por Ley. ( Mapuche, Aymara, Rapa Nui , Atacameños, Quechuas, Collas, Diaguita , Kawashkar o Alacalufe y Yámana o Yagán ).
Simplemente necesitaba que ellos supieran que no estamos en extinción, si mis hermanos tienen conciencia de ello, para mí, ya era un principio.




El resultado fue la promesa pública de que habrían instancias futuras en donde se revisaría el caso, y una foto que se hizo pública en donde solo se alude a la presencia de nuevos líderes, en donde no se menciona ni mi nombre ni el de mi pueblo.
Así nació la necesidad de empezar a hacer presencia pero no solo como artistas, así nació desde la necesidad del alma nuestra corporación, que al no tener posibilidad alguna de ser una asociación indígena la creamos como corporación funcional cultural.



CORPORACIÓN DEL PUEBLO SELK’NAM EN CHILE POR EL RESCATE, VALORACIÓN E IDENTIDAD CULTURAL.


Los primeros logros que hemos tenido como corporación es la participación de la mesa de trabajo indígena de la comuna de Santiago, y que por segundo año consecutivo nuestra bandera sea izada en la municipalidad con motivo del mes indígena, acto público que se realizó con la presencia de la alcaldesa Sra. Carolina Tohá el día 6 de Junio.
También estamos considerados como pueblo en todas las celebraciones y ritualidades del hermano pueblo Willichede de Chiloé desde enero de este año, en donde fuimos formalmente invitados a la coronación del Lonco Sandro Mario Duamante y ahora en conjunto con una delegación de la comunidad Mapuche de la Granja, y hermanos de los Pueblos aymara y Rapa Nui participaremos de las celebraciones del día de la Dignidad williche el 9 de julio , festejos que tendrán lugar el día 11.


CONSTRUYENDO NUESTRO FUTURO

Estos pequeños avances en medio de tanta dificultad sin duda que abrigan y alientan nuestras esperanzas, sin embargo la dura realidad de estar vivos en un presente en donde se nos considera inexistentes, nos llevó a organizarnos para poder compartir los recuerdos, nuestra lengua reconstituida, y los saberes ancestrales que aún nos rodean desde nuestros abuelos.
Sabemos que no somos considerados un pueblo indígena, por estar oficialmente extintos. Es por ello que una de nuestras principales metas es lograr a través de nuestra corporación los fondos necesarios para hacer los estudios antropológicos, editar libros con las historias de nuestros abuelos, quienes debieron por culpa de un estado cómplice de masacres, y del exilio al que fueron sometidos, mantener solo recuerdos, pues sus nombres fueron borrados, cambiados por nombres chilenos, y repartidos en diferentes ciudades desde las cuales no podían tener nexo con sus hermanos.
Rescatar desde las sombras a muchos de nuestros hermanos que aun sabiendo quienes son y cual es su legado, hasta ahora nadie los ha escuchado.
Reunir las pruebas y al menos lograr ser vistos como seres vivos y presentes, no como un recuerdo romántico al que se le hacen conmemoraciones. La cultura está viva, estamos vivos.
Un pueblo patagónico que fue obligado a sobrevivir en la clandestinidad muy lejos de su terruño, pero que se está reuniendo con fuerza para compartir en un presente diferente, el pueblo selk’nam del siglo 21 no es diferente al resto de los pueblos indígenas urbanos, tenemos casas, departamentos, automóviles, televisión digital, celulares…quizás lo que nos hace diferentes es sabernos invisibles. Sin embargo estamos, somos y fuimos este año felices celebrando nuestro XÓOSINK o llegada de las nieves, no como lo hicieran nuestros abuelos, sino como lo que somos hoy en día, un pueblo exiliado y despojado de la posibilidad de vivir nuestra cultura, que aunque sea reconstruida, es nuestra, es lo que nos queda, es lo que somos.



HEMANY.

lunes, 27 de abril de 2015

SOY EL RECUERDO




SOY EL RECUERDO


Si preguntan quién soy
Diré que soy la hija del recuerdo
Aquel que perdido en una historia no contado
Baila con el viento.
La sombra que juguetea con las olas
Y corre en las llanuras.
Si preguntan quién soy,
Diré que soy la sombra de mis ancestros,
El llanto que no lloraron.
Soy la luna que el sol no alcanza por la mañana,
La flecha que vuela libre
Y que caza la llama del infinito.
Soy la lluvia, la escarcha y la nieve.
Soy el espíritu de un pueblo que no ha muerto.
Soy la sangre que hierve en las venas de sus hijos.
Soy el recuerdo vivo y la esperanza.
Soy el recuerdo.



SWAYNEKS NI YA’

‘a’wss k’ya myernen ta’kar
Swaynekskar kam yer’on ya’
Pew’ta’, K’soss yòwsesh sòwen koynch’or
Kloken niy ta’ shenukash
Shinkà mènkash terren ta’
Tonkan niy xennen cheyek ta’ way
‘a’wss k’ya myernen ta’kar
Ya’k hóowin mèn ni ya’ yer’on ya’
Holqen ankaykat holqesòwen mer ta’kar
Kre’kash kren ankaykat kore’ xen we’sòwen ta’kar
Alwere’ ni shyach’en yáan
Toón chalete ni paáwtin ta’
Cháalèn, `ohochèl ass xosh ni ya’
Wan ka’kar mèn ni ya’
Warr niy kuherren ta’karka namkar samsaks
Wan swaynekskash kmoyinka’ ni ya’
Swayneks ni ya’


Derecho de autor Hemany
Traducción al Selk'Nam, Keyuk Yanten