viernes, 21 de octubre de 2011

Rebaño


La pequeña oveja se encontraba forzada a subir a aquel carro infernal. ¿su destino? Quizás el matadero… o la oficina, que mas da, la lucha interminable por subir y no querer hacerlo la lleva al borde de la desesperanza y sin pensar siquiera se encontró entre tantas otras ovejas como ella triste, seria y resignada frente a su destino, el que no imaginó, el que ni siquiera planificó.
Más acompañada que nunca en su vida, y a la vez mas sola que nunca. Así apretada asfixiada entre tantas ovejas que como ella balan su tristeza en silencio, con rumbo desconocido…
Un fuerte pito la sobresalta mientras en la puerta del carro continúa un forcejeo claramente hostil… el altavoz irrumpe en forma grosera y estruendosa… “atención se inicia el cierre de puertas”
Mientras el carro comienza su triste recorrido, las ovejas descansan con un suspiro que durará al menos unos minutos, mientras en la próxima estación otro rebaño se prepara para iniciar su lucha por subir en medio de la desesperanza, ella observa en silencio, resignada a sobrevivir una estación mas.