jueves, 23 de diciembre de 2010

Este relato es parte de mi proyecto "cien relatos de tristeza", un homenaje a mujeres valientes que rompieron el ciclo.


UNA NAVIDAD DE PIE

El calor de diciembre es normalmente pesado, más si le sumas toda la tensión de las compras navideñas. Pero este año no hubo compras ni preparativos fastuosos, bueno nunca hubieron preparativos fastuosos para navidad sin embargo, al menos siempre había compras. Los regalos de los niños estaban seguros.
Esta vez las compras las hizo solo. No la invitó ni le pregunto el parecer, solo llegó con los regalos envueltos y los deposito debajo del árbol. La orden había sido muy clara. Cocinar el pollo, hacer las ensaladas y callar.
Se quiso bañar y cambiar de ropa pero no le fue permitido. “Las perras traicioneras son sucias y así se quedan”, le dijo, sin importar que los niños estuvieran presentes y escucharan el comentario.
Los cuatro niños no comprendían lo que pasaba pero sabían que la palabra del padre era ley en casa y no se animaron a preguntar ni a objetar, ni siquiera los mayores que ocultaban su indignación e impotencia bajando el rostro y saliendo de la habitación para no agrandar el problema mientras ella inútilmente intentaba hacer nada sus comentarios, para que la furia oculta detrás de esa calma inmutable no se abalance sobre su cuerpo en forma despiadada, delante de los niños.
El, acostumbraba a buscar estudiadamente las palabras y las acciones para castigarla, decía reiteradamente que ya no tenia derecho ni siquiera a ser tratada como persona. Le había fallado. Y eso un gran hombre como el, no podía aceptarlo.
La salvó de la desgracia de ser mamá soltera cuando se casó ella, se lo repetía constantemente y no lo agradecía lo suficiente, la mantenía, solventándola a ella y a sus cuatro hijos que por cierto, también eran sus cuatro hijos.
El, que era tan importante dentro de la comunidad, un consejero admirado, un amigo de todos, que cumplía con la gran misión de llevar a los jóvenes a retiros y formarlos espiritualmente, él que era tan respetado en la comunidad educativa y que ahora descubría que en su propia casa se le faltaba y mas, que su mujer, a la que acogía con sus hijos tan piadosamente, no le había agradecido. Era demasiado para que la perdonara, esa mujer era sucia.
Su gran orgullo de si mismo, su egolatría y la superioridad que ostentaba sobre ella, la hacía sentir como una perfecta ignorante e incapaz, ahora, su orgullo herido le impedía mirarla siquiera pues no lo merecía, y así la trataría por el resto de la vida, como lo que era, una sirvienta sin derecho a nada.
Aceptar ese trato vejatorio era lo único que le quedaba para sentir que algo hacía para expiar su culpa, sin embargo, algo le decía que no estaba bien, quería explicar pero jamás pudo decir palabra alguna, se le hacia callar. Quiso explicar mil veces y las mil veces no le fue permitido, la única vez que logro sacar la voz y gritar para hacerse escuchar fue callada con una bofetada que la enmudeció hasta ese día.
Fue el día en que le dijo que estaba embarazada, no podía seguir ocultando el hecho pues sabia que las cosas se iban a saber mas temprano que tarde y nunca fue mujer de mentiras, quiso ser sincera y contarle a su marido tantas veces lo que le estaba sucediendo y las razones, pero jamás le dio la posibilidad de explicar nada, si pasaba sola semanas enteras en medio del abandono por su trabajo, cada vez que llegaba y quería ser escuchada, solo le quedaba la posibilidad de escuchar en silencio las hazañas en el seminario, o de los logros con los niños…o simplemente escuchaba sin prestar mayor atención las historias con las adolescentes que llevaba a los retiros espirituales, nunca entendió que los años de espera se convirtieron en siglos.
Ahora su vida se convirtió en una asfixia constante, deseó por años que se quedara al menos un fin de semana en casa y ahora estaba todos los días, en una presencia constante y tortuosa, para recordarle que estaba maldita por tener en el vientre un hijo que no era de él.
Era nochebuena y la cena estaba servida, como no se le permitió bañarse ni cambiarse de ropa, sólo se sacó el delantal, se acomodó el pelo y se frotó la cara para que los niños no vean el rastro de su llanto, un poco de colonia la hizo sentir mas fresca, para esperar que su familia tomara sus puestos y servir la cena.
Uno a uno fueron llegando los niños y ocupando el lugar que habitualmente le correspondía, mientras ella sentada los miraba en silencio sus rostros estaban entristecidos, esa noche nadie quería que llegue la hora de cenar.
Al llegar él a la mesa, observó con ironía y antes de sentarse, adquirió una actitud que le era acostumbrada pero esta vez fue muy exagerada, se puso de pie frente a su esposa y la observó en silencio por un rato prolongado, lo que provocó angustia en los niños, la miró tan insistentemente, sin palabras, sin reproches, con una mezcla de odio, asco y burla e sus ojos que no tuvo ninguna necesidad de que le expliquen lo que estaba pasando, se paró con lágrimas en los ojos, pero luchando por mantenerse firme y así ayudar a los niños a pasar por alto este momento.
Al salir la mujer de la mesa, él tomó su silla y la sacó del comedor aduciendo que había un puesto demás en la mesa, se sentó, y con un gesto arrogante y mediocremente aristocrático le indicó que sirviera.
Se le permitió acompañar a sus hijos en la cena de navidad de pie, con el delantal puesto y en silencio. La mujer que en ese momento no podía mas que reaccionar casi por inercia se dedicó a observar los rostros de sus hijos, a hacer suyo cada esfuerzo que hicieron los niños por tragar, lloró cada lágrima que no pudieron derramar por temor a molestar al hombre, lo miró con miedo pero a la vez con rencor….pero sabia en ese momento que era su castigo, su dolor mas grande era sentir como eran lastimados los sentimientos de los hijos, por un perfecto desconocido al que llamaban padre.

viernes, 19 de noviembre de 2010

HOMBRE


Mi casa
mi hogar
mi sendero.
Sembrador de campo fértil,
luchador de batallas memorables,
defensor de causas innombrables.
Mi hombre

Mi cuerpo,
mi calor,
mi razón.

Hacedor de sueños eternos,
escudo frente al agresor,
refugio soleado y sereno,
mi hombre.
Mi nido
mi goce,
mi camino.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

SELK-NAM



Desde el lodazal sombrío
de los escombros de tu civilización.
Desde los restos de las ilusiones y desencantos.
Desde allí fluye la vida, nace el amor.
Brote tímido que asoma curioso
para ver la luz del cielo.
La tierra se estira, respira
se levanta y promete un nuevo día.
Recuerda a sus hijos caídos,
sur que llora la devastación,
aniquilados, vendidos, expuestos y
devueltos como piezas de museo,
mientras la inocencia sigue siendo la bandera
Selk-nam que vaga por la eternidad.
El hijo de la tierra nunca supo
que el visitante era el enemigo.
Entre los ecos de toda una población que llora
las fogatas que ya no alumbran la noche austral,
entre olas que surcan mares
buscando al pescador que ya no esta
y que recorre llanuras que no son cubiertas
por cazadores de lanzas y cueros,
la tierra los recuerda, los llora
Y entre gimoteos levanta la esperanza
de la memoria que los inmortaliza.
La tierra los acuna y a través de los años
los mantiene vivos en cada amanecer,
en cada canal que bordea la tierra,
en cada isla, islote y continente.
La tierra promete tenerlos
en sus entrañas y recibe el nuevo día
como promesa eterna de mantener
a sus hijos cubiertos y seguros
a resguardo del visitante traidor.

martes, 24 de agosto de 2010

VALDIVIA


Valdivia, tierra mía
Ataweñi desprotegido
Mi memoria no descansa,
Te recuerdo, te acuno.
Altue lejano
Sin sombras ni oscuridad
Vives en mi pecho
Vives dormida.
Amada tierra
Mi memoria no descansa,
Te recuerdo
Adormilada entre mágicas montañas,
Suspirando,
Evocando mi tardío regreso
Y yo,
Presa de la máscara de oro
Duermo y no descanso
Mi memoria te trae
Mágica afmau
Tierra de mi corazón
Tierra.
Altue recordado
Valdivia soñado
Memoria inmortal
Rio eterno
Silencioso testigo
De aquel primer amor
Costanera herida
Mudo cómplice
De andanzas memorables
Memorias imborrables
Arena coqueta
Que enterraste tantas niñas
Obsequiando mujeres
Dulces como frutas maduras
Valdivia
Memorias, vivencias, recuerdos.
Valdivia, altue, Valdivia…
Tierra.

Altaweñi…niño Altue…terruño amado Afmau…fiel, leal

martes, 27 de julio de 2010

FUEGO


Como mujer coqueta, avanzas
Graciosa, sutil, silenciosa
Como queriendo abrazarlo todo
Como mujer enamorada, aferrada.

Tu vientre ardiente quema, arrasa
Todo lo que está a tu paso.
Y tu incontenible furia me atrapa
Enamorada de ti, atraída por ti

Duele cada centímetro que tocas,
Duele la tierra.
Tu infertilidad me atrapa, me destruye
Duele la llama.

Tiras y aflojas a través del cerro,
Y corren todos despavoridos. Tú
Asustas con tu sola presencia,
Quemas.

Y sigues avanzando sin piedad,
Tu alocada carrera a través de los bosques,
Inevitablemente me alcanza,
Me seduce

Y sigo esperando tu paso,
Tu destrucción,
Tu purificación,
Tu dolor

Para ver nacer de entre las cenizas de tus amados
Los brotes tiernos que sobreviven a tu paso
Fiel prueba del amor
Que existe detrás de tu dura caminata

Llegas,
Avanzas,
Arrasas,
Y simplemente te alejas.

martes, 20 de julio de 2010

AMISTAD


Como aquella hilera de agua,
que tímida fluye desde la montaña.
Que rodea los cerros,
que esquiva las rocas,
que une hileras coquetas
que juegan alocadas
al bajar.

Formando torrentes
que claman al cielo
con voz continua, con voz de queja,
con voz…
Que forman charcas,
que forman ríos
profundos, pedregosos, navegables…

Que entrelazan sus manos formando cadenas.
Que de simples hileras aisladas,
forman ríos,
que llegan al mar,
que forman océanos…..

Así es la amistad.
Frágil como la hilera de agua
que tímida baja del cerro y,
que crece transformándose en el río.

A veces pedregoso,
a veces navegable,
pero siempre profundo
infinito….como el océano,
eterno, como el juego de las aguas
entre el cerro y el océano.

sábado, 17 de julio de 2010

A LA SOMBRA DEL MANZANO



El hombre se acercaba con mucha calma al viejo manzano que lo observaba desde el fondo de su patio, desde hace ya tantos años. Sus pasos eran lentos y sigilosos como cuidando no ser escuchado por alguien a su alrededor, sin embargo, recordaba con cierta tranquilidad que en casa estaba solo. Había arreglado el día anterior que su esposa y sus hijos viajaran fuera de la ciudad, hacía tanto tiempo que ella reclamaba un viaje a Puerto Montt para visitar a su primo que, encontró la excusa perfecta para sacarla a ella y los niños de la ciudad sin dar mayores explicaciones. Así de un momento a otro le comunicó su decisión, la que causó cierta inquietud en la mujer pero, como no acostumbraba a poner en tela de juicio las decisiones de su marido, simplemente tomò los niños y subió al bus, mientras él observaba desde el andén como se alejaban con una expresión distinta, con los ojos húmedos, con una nostalgia desgarradora, como si estuviera viendo a su familia por última vez.
En sus brazos, con el mismo cuidado con que se carga una guagua recién nacida, llevaba una caja que ciertamente era muy delicada. Una simple caja de cartón, cubierta por un paño rojo, que sin duda a primera vista solo era un paño, pero al detener la mirada en él y estudiar esta peculiar tela, se podía ver que en realidad era un bandera, que doblada, pasaba casi desapercibida.
Intentaba calmar su ansiedad, pero era evidente que sus nervios lo traicionaban. Insistía en mirar hacia todos lados, se sentía observado, vigilado.
Sin dar mas pausa se acercó al manzano y apoyò su cargamento a un lado del tronco del viejo amigo, que mudo y atónito observaba la congoja del hombre que lo acompañaba fiel cada tarde.
Tomó una pala que se encontraba apoyada en árbol, quizás desde cuanto tiempo, y comenzó a cavar lo mas fuerte y rápido que pudo.
Cada palada que daba, traía a su mente situaciones que en ese momento le aterraban. Recordó el día que firmó por el partido, su orgullo era incalculable, pero ahora temía por su familia. Se encontraba entre sus convicciones y la integridad de su esposa y sus hijos, y además sentía que de la decisión que el tome en ese momento, dependía la integridad de a lo menos 30 familias de los compañeros que aun no habían sido identificados.
Pensó en todos ellos y volvieron las fuerzas a sus brazos para seguir paleando y horadando el suelo junto al manzano, testigo mudo y fiel de sus horas de agonía social.
La tierra parecía apretarse, sin embargo pensar en tanta gente le daba fuerzas y cerraba los ojos, paleaba, pensaba, recordaba…
Cuando dieron la noticia, todos salieron arrancando de la sede. Huyeron y no se percataron de la documentación que quedaba en la oficina…archivos, nombres…personas ubicables, sus propios datos entre tantos…su familia como tantas al alcance de las garras del dictador.
Mientras las sirenas inundaban el aire, él quedó petrificado en medio del salón de la sede…mirando a su alrededor, todos corrían, intentando llegar a sus casas para salvar a sus familias.
Apenas pasaban las primeras horas del golpe militar y ya todos estaban arrancando, pero él pensó y decidió en ese momento que arrancar así, con las manos vacías no solo seria una cobardía…también sería entregar a todo el partido en una bandeja de plata, pues, era seguro que el primer lugar en ser allanado en la ciudad seria la sede.
Tomó todos los documentos, fotos, libros, y los echó a una caja y caminó a casa así en medio del caos que existía en la ciudad en ese momento.
En su travesía vio como las mujeres lloraban. Los hombres corrían, mientras muchos niños jugaban a las bolitas como de costumbre, sin que les afecte lo sucedido. Sumidos en la inocencia, felices.
El aroma del la ciudad estaba fresco, como de costumbre, a pesar de eso le era difícil respirar con naturalidad. Siempre fue un hombre firme en sus convicciones y duro en actitud; en sus piernas sentía el miedo de encontrarse de frente con algún militar y que le registren la caja que llevaba sin disimulo alguno, como si fuera cualquier caja, tal vez del supermercado, o simplemente una caja de cachureos cualquiera.
El sabía que no era así, el sabía que en la caja llevaba toda la información que en ese momento buscaban. Sabía que en algún momento llegarían a su casa, sabia que no podía dar ningún paso en falso.
Apresurando el paso pero a la vez sin correr, fingiendo una calma inesperada, llegó a casa y depositó la caja debajo de una cama.
Sin mas explicaciones tomó a su esposa y sus hijos y los mandó a pasear.
Paso por su mente cada despedida, la mirada interrogante de su esposa, el calor del abrazo de los niños. Mientras avanzaba, palada a palada, casi en forma tortuosa, el manzano en un esfuerzo inútil intentaba acariciar a su amigo con sus verdes ramas.
El sudor ya se convertía en un rio por su espalda cuando sintió que ya era suficiente: aun era de día lo que le era favorable. Depositó en el fondo del hoyo todas las nóminas que habían en la caja, no sin antes echarle una última mirada, como queriendo fotografiar en su mente cada documento allí existente.
Hicieron falta algo más que un par de fósforos para encender el fuego, y mientras se extinguían en el fondo las llamas azuladas, sus lágrimas corrieron sintiéndose perdido en medio de la conformidad de salvar a mucha gente y el sentimiento de cobardía de aceptar que era mejor esconderse.
Vio como se fueron extinguiendo paulatinamente junto con el fuego de los documentos, sus convicciones, sus ideales… sus sueños.
Cuando las cenizas ya estaban frías, sacó del fondo de la caja la última posesión de la que debía deshacerse, una pistola, la que lo había acompañado cada vez que salió con los compañeros a la carretera a dejar alimentos a La Unión y Rio Bueno. La misma que en más de una ocasión le sirvió para abrirse camino y pasar ileso por el cruce de los tambores, donde los camioneros en huelga dejaban podrir la carne, donde botaban camiones enteros de leche en polvo, la misma que jamás llegó a los consultorios.
Un suspiro desde el alma le ayudó a tomar la decisión final de envolverla en la bandera, y la dejó caer hasta el fondo del hoyo.
Comenzó a palear con fuerza y en silencio como si estuviera enterrando su mismísimo cuerpo. Una parte de él estaba quedando debajo de ese montón de tierra… allí enterraba su dignidad.
Cuando terminó de tapar el hoyo, puso sobre él muchas piedras para que no se notara que la tierra había sido removida, y sobre las piedras muchos juguetes, los juguetes que normalmente estaban en el patio.
Luego, instaló la manguera y se dedicó a fumar un cigarrillo apoyado en el tronco de su fiel amigo, mientras regaba el patio como lo hacía cada tarde, esperando que toquen a su puerta.
hemany

miércoles, 7 de julio de 2010

TESOROS QUE ME ENVÍAN MIS AMIGOS


Este libro nació del esfuerzo de los integrantes del café literario ABRAPALABRA de Argentina, Gladis Ataide, poetisa y amiga me envió por correo postal un ejemplar de este maravilloso libro que comparto con mis amigos.


CANTO Y CRISTAL

MI POSÍA TIENE CANTO Y CRISTAL.
CANTO QUE CORRE,
CRISTAL QUE CANTA
REBOTANDO EN LOS VALLES.
A VECES, CORAZÓN DE CENIZADE HIROSHIMA,
OTRAS, JUGOSA PERA DEL SUR.
SI FUE AMASADA CON HARINAS CELESTIALES
MUESTRA MI SANGRE A TRASLUZ DE LA PIEL
Y ATRAVIESA EL CORAZÓN
CON LA INEFABLE PUNTERÍA DE UNA FLECHA.
AGRIA O DULCE
MI POESÍA HABLA POR MI.

Gladis Ataide

sábado, 26 de junio de 2010

CUENTACUENTOS EN LA ESCUELA REPÚBLICA DE ALEMANIA


Esta actividad realizada junto a Amanda Espejo, ha sido una gran experiencia para mi.
Compartir la lectura con niños de distintas edades es muy provechoso,ellos me enseñaron a confiar en mis creaciones, se divirtieron, preguntaron y participaron con mucho entusiasmo, y quedamos comprometidas en volver para seguir con los niños mas grandes.
Sería maravilloso que una actividad como esta se pueda masificar, que todos los niños tengan la oportunidad de conocer la literatura desde otra perspectiva, la que le damos nosotros los escritores, y que se incentiven desde pequeños a no tenerle miedo a los libros, que los disfruten, que los vivan.
esta vez, comparto con mis amigos sólo un enlace,el de "LA MANCHA"
GRACIAS AMANDA!

http://lamanchadesdequilicura.blogspot.com/2010/06/cuentacuentos-escuela-republica-de.html

martes, 22 de junio de 2010

KÜME AYIUKONPAPE TÜFACHI WE-TRIPANTU (que comience con alegría este año nuevo)




Este 24 de junio se celebra el rito anual de renovación del equilibrio de la naturaleza.
Es el momento en que la fuerza propia de la vida, de la naturaleza, eleva en la savia de los árboles el nivel de vibración molecular y los seres vivientes regulan su pulsación con el ritmo lunar.
Este 23 en la noche las familias y amigos nos reunimos al calor de alguna hoguera o estufa a conversar y compartir los alimentos que nos da la tierra y damos gracias,en espera del amanecer, cantando y bailando al ritmo de la trutruca y el trompis.
ES LA FIESTA DE WE-TRIPANTU O AÑO NUEVO INDÍGENA PARA LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DEL CONO SUR DE NUESTRO PLANETA.



MILLARAY

Millaray, corriendo por el bosque
Encuentra una extraña piedrecita.
Casi oculta entre el verde pasto,
Casi con forma de gotita,

De color café claro, con matices
Verdes, rojos y morados.
La tomó con sus deditos
y la puso frente a sus ojos grises.

Con asombro observó a su alrededor
Y no encontró otra piedra igual,
Tan pequeña y suave que…
Mejor quiso preguntar.

Corrió a su ruca cuidando su tesoro
Entre sus manos custodiado,
Protegiéndola del viento
Que soplaba curioso a su lado.

Kuku ayün qué piedra es esta
Tan chiquita y bella que he encontrado
Estaba allá en el bosque
Te la traje con cuidado.

La abuela soltando el telar
Llevó a Millaray de la mano
Hasta el huerto de la tribu,
A los pies del gran castaño.

Esta, no es una piedra
Dijo, a Millaray.
Sin duda que en el bosque,
Lo que tú has encontrado
Es una hermosa semilla
Que la pacha mama te ha obsequiado.

Ponla aquí en el huerto
Siémbrala y riégala
Verás como a la sombra del castaño
La semilla a la tierra sorprende

Millaray espero y espero
Atenta y expectante
Y cada día su semilla regó
Del huerto fue fiel acompañante.

Hasta que en la tierra un buen día
Su semilla germinó
Obsequiado a Millaray un brote
Verde y elegante

Es la magia de la pacha mama.
Le dijo Kuku ayün agradecida,
Ella nos cuida, nos protege,
Y así nos da la comida.

jueves, 17 de junio de 2010

MINUTOS




Si el parir con dolor
Significa felicidad,
no vale la pena, sólo dura minutos.

Si expresarse por medio de gritos,
Significa libertad,
No vale la pena, sólo dura minutos.

Un hijo ya grande
Que llora de hambre,
Un hijo adulto
Que vive del hurto,

Los huesos quebrados
Por ser arrestado.
¿qué es felicidad?
¿qué es libertad?,

No vale la pena pues……
Sólo dura minutos.

lunes, 7 de junio de 2010

EN UN DÍA COMO HOY, HACE 17 AÑOS, MI MADRE EMPRENDIÓ SU CAMINO HACIA LA LUZ...Y ESTE FUE MI LLANTO.


Mi Beso
Y mi beso no llegó
aunque tu boca lo esperaba, no llegó.
y mis manos no alcanzaron
a tomar tus manos, y mi abrazo,
tu arrullo no sintió.

Si tu cuerpo helado no alcanzo.
¿qué boca beso yo?
Y mis manos por alcanzarlo
Arañan la tierra,
¿qué cuerpo abrazo,
Si la tierra lo consumió?

Y tus ojos que me buscaron;
No me hallaron.
Y tu mirada en la nada se perdió.
¿qué mirada busco yo,
Si la tuya a mi no me alcanzó?

Mis manos buscan tus canas…
Y tus canas ya no están.
Y mi boca desea tu beso blanco
Puro, de amor incontenible.
Y por buscarlo beso la tierra
Que acuna tus besos, tus canas, tus manos.

Y el vacío de este polvo
Que se llena del rocío de mi dolor y …
Y no te encuentro.
¿qué boca beso yo?
Si aunque tu boca lo esperaba,
Mi beso no llegó?

jueves, 3 de junio de 2010

Literatura sin fronteras:Compartiendo el dolor de una gran pérdida, el domingo 30 de mayo falleció el poeta Brasileño Paulo Monti


SOÑAR

Sueña, mi niña
y que tu sueño sea de paz
la paz que el aire de la mañanatraerá.
Te besaré suavemente la esperanza
y tus campos se abrirán en flores.
Flores de la canción soñada por la noche.
Flores de la eterna primavera
en realidad la primavera siempre es eterna,
¡ Mientras eso sucede
la noche sigue besando las estrellas!

PAULO MONTI

domingo, 30 de mayo de 2010

MANOS


Manos de mi pueblo.
Que atadas, rotas,
Sucias, Quebradas,
luchan por la libertad,
la igualdad
¿Qué buscan las manos de mi pueblo?
¡Buscan felicidad!

Manos trabajadoras
que acarician,
que matan,
que sienten el pálpito del corazón que se detiene.
Manos que sudan
acariciando el cuerpo envuelto en llamas
del que se nutre,
por el que lucha,
Por el que busca libertad.

Manos del pueblo oprimido,
Pueblo que grita, que llora,
que busca en el fondo del lodazal
sus raíces pisoteadas,
su identidad camuflada,
su camino, su destino.
Su camino, su destino.
Su camino, su destino.

Pueblo que despertaste una mañana
Y entendiste que la libertad no es un sueño
Y luchaste, y luchaste y luchaste,
Pero…
¿Qué encontraste al final de la batalla?
Cambio el grillete, cambio el patrón
Cambio el concepto…
¿Y la libertad?
Esa no cambio.

Tus manos siguen buscando el camino,
tus ojos siguen cerrados, soñando.
Tu voz la sigue aclamando
Y tu corazón sigue siempre libre,
Como siempre.
Esperando, luchando, creando.
Buscando al final del camino
esa ansiada palabra hecha canción,
Clamada en poesías,
declamada en escenarios,
maldecida por el patrón
Codiciada por el ladrón.

Mas nunca van a entender que tu,
Pueblo amado naciste libre.
Creciste libre
Y morirás libre.
A pesar del grillete eterno del poderoso,
a pesar de la envidia, de la codicia,
de la maldad y la incapacidad.

Te podrán amarrar las manos,
pondrán en tus pies mil grilletes,
más nunca van a encarcelar tu corazón.

Manos que aclaman libertad, que buscan felicidad
Que sueñan con igualdad
Vive¡
Se libre

martes, 25 de mayo de 2010

TESOROS QUE ME ENVÍAN MIS AMIGOS: DESDE ARGENTINA, LA POETA ANA MARIA SANCHIS, EN EL DÍA DEL BICENTENARIO


En el " Día del Bicentenario", el humilde homenaje de mi poesía.
Besos: Ana María



QUISIERA



Quisiera verte un día con tu figura altiva

Erguida, sobre el caos que tu vida signó.

Que tu vestido níveo no acuse en su blancura

ni sangrientos desgarros, ni huellas del dolor.

Para que al verte otros, no sospechen siquiera,

por el mar de tinieblas que tu vida pasó



Quisiera que tu cuerpo de magnífica esencia,

ostente cicatrices, producto del horror.

Para que nunca olvide tu sabia inteligencia

la angustia que pasaste, y sepas decir: ¡¡No!!...



Quisiera que tus brazos unan en tu regazo,

a aquellos hijos tuyos con palabra de honor.

Para que juntos puedan subirte nuevamente

a ese plinto de gloria que el esfuerzo creó.



Que florezca en tus manos otra vez la armonía.

Que juegue a tu reparo la niñez, su dulzor.

Que tus jóvenes sepan, que con esfuerzo digno

pueden echar raíces, sin rabias, sin temor.



Que margines por siempre a los sádicos lobos

que con pieles de oveja te quieran engañar.

Que sepas alejarte del siniestro veneno

portador de miseria, de hambre y necedad.

Para que pueda toda tu extensión dolorida

cubrirse, con el manto piadoso de la Paz.



Quisiera verte “Patria”, espartana y altiva,

enarbolando alto, tu Bandera de amor.

Que se prodigue en fábricas, escuelas, facultades,

ese caudal de luces que brilla en tu interior.

Y quisiera que sepas, que muchos de tus hijos...

¡Aún gritamos “Presente”… para salvar tu honor!





Ana María Sanchis

lunes, 24 de mayo de 2010

ESTE RELATO NACIO EN EL AÑO 1979 EN LA CIUDAD DE VALDIVIA


MOLIO

Cada vez, que aparecía en la esquina de mi casa, corríamos despavoridas. Su cuerpo amorfo, y su vaivén al caminar nos hacía reír, pero el enorme saco que cargaba en la espalda nos asustaba al punto de gritar si nos pillaba de improviso, Marcela un día me contó que era el viejo del saco en persona, me causó mucha curiosidad.. pero Paola confirmó la versión de Marcela, pues argumentó que su propio padre la amenazaba con entregarla al Molio, si no se comía toda la comida.
Me causó mucha curiosidad todo esto, así que le pregunté a mi padre un día cualquiera, y me contó que el Molío era un hombre que solo tenia la gran desventura de ser muy chiquito, de tener una gran joroba y de estar medio tontito, pero que eso del viejo del saco no era verdad y que no debíamos temer de este hombre.
Sinceramente, al ver al Molio cada tarde , como retaba a los niños que lo molestaban, y de cómo amenazaba con meterlos en su saco, pues dudé, y opté por correr despavorida junto a mis amigas antes que nos alcance.
Aquella tarde, estaba en la reja apoyada junto a hermano mayor, cuando sentimos el alboroto en la esquina, venía Molio desde la esquina con su típico vaivén, amenazaba a los niños que lo molestaban y le tiraban piedras, él les garabateaba entre sus balbuceos, y todos esperaban a que se acercara bastante para salir corriendo, reconocí entre ellos a mis amigas : Marcela y Paola, corrían tan fuerte que terminaron en el suelo al enredarse solas entre ellas, mientras el Juan y el “loro” juntaban piedras para tirarle, se acercaba y todos corrían, y cada vez mas cerca de la reja de mi casa. Yo observaba a mi hermano que sólo miraba sin inmutarse, yo estaba lista para salir corriendo, sólo esperaba una señal de mi hermano, pero éste parecía no darse cuenta de lo que estaba pasando, sólo sonreía con los acontecimientos. El estómago se me heló cuando Molio llegó al extremo de la reja, quise salir despavorida pero sentí la fuerte mano de mi hermano en mi hombro en señal de orden de quedarme quieta, en éste momento empecé a recordar todas las últimas acciones cometidas buscando los grandes errores que podrían condenarme en aquella bolsa enorme que cargaba este hombre, mis piernas temblaron cuando llegó a nuestro lado, se quedo mirando a mi hermano y luego me miró directamente a los ojos, sentí que la respiración se me detenía.
Molio bajo lentamente el saco de su hombro, y una vez mas tuve la intención de correr, así como un acto reflejo de supervivencia pero nuevamente la mano dura de mi hermano me obligó a quedarme quieta, casi sin expresión sólo me dedique a observar, ya resignada. Abrió su saco y con una paciencia eterna para mi, observó dentro del saco hasta que, como buscando un tesoro metió su extraña mano y como del fondo saco dos enormes manzanas y nos las obsequió, miro a mi hermano y le dijo que yo era bonita, que yo no arrancaba, mi hermano le respondió con una sonrisa. Mientras Molio me miro a los ojos y levantó su saco poniéndolo en su hombro, me dijo chao y se fue, como todos los días, con su vaivén perdiéndose por Rubén Darío, allá en Valdivia,
Nunca antes había probado manzana más dulce, mas jugosa, desde ese día vi pasar cada día al Molio……ya nunca mas corrí.

lunes, 17 de mayo de 2010

Este pequeño cuento gano una mención honrosa en un concurso convocado por el grupo literario Mare-Magnum de Limache en el año 1993


DON SOL
Estaba el señor Sol, muy altivo y orgulloso, luciendo su gran brillo queriendo impresionar, cuando de pronto, entre las nubes un murmullo creyó escuchar.
Si eran las estrellas que entre ellas comentaban…..-Don sol es muy apuesto, orgulloso e imponente, ¡que lástima que su brillo no sea tan potente!,¡Doña luna si que alumbra con su brillo nos enciende!-
Entonces el señor Sol muy sorprendido, casi enojado, decidió investigar la situación, escondido tras las nubes esperó el anochecer y espiando a doña luna con mucho enojo constató, que doña luna con su brillo a las estrellas una a una encendió
Doña luna como de costumbre por la noche, amable y alegre apareció, sigilosa fue avanzando en el cielo, y a sus amigas estrellas saludó, y ante el asombro del envidioso sol a cada astro del firmamento iluminó. Cada estrella en el cielo, más que la otra brillaba, y con todas y cada una, doña luna muy amable conversaba.
Don sol, muy enojado a su casa regresó, y mientras las horas pasaban un elaborado plan construyó.
A la mañana siguiente esperó que doña luna se durmiera y escondido entre las nubes hasta su casa llegó, entrando a escondidas su brillo sin pensarlo más, robó. Rápidamente se lo puso y hacia el cielo feliz corrió.
……..¡¡¡Todos los astros se escondieron…y hasta las nubes evaporó!!!.
Don sol con asombro y tristeza descubría, que ninguna estrella iluminaba, y fue tal su furia cuando nadie en el cosmos lo miró que frustrado a su casa regresó.
Doña luna triste y derrotada esa noche apareció, y sacando fuerzas de flaqueza a las estrellas, aunque mas pálidas igual iluminó.
Todos los astros la saludaron y a su nuevo estilo alabaron.
Y estaba el señor sol, escondido y muy frustrado mientras las estrellas comentaban:
Don sol, al fin solo se quedó. ¿Quién quiere tanto brillo?, ¿Quién lo puede así admirar?.
Eso le pasa a los tontos envidiosos que no saben lo suyo apreciar.

sábado, 15 de mayo de 2010

MAR


Va y viene con su oscuro manto,
va y viene bajos los rayos del sol.
Tus aguas quietas no se resignan, y juguetean
sacando fuera cada partícula extraña
que durante el día en sus aguas cae.

Va y viene apurada
la burbuja de oxigeno, que cada noche,
lenta, rápida, ágil, cansada
juega en mi. Elástica, suave, dócil,
mientras el oxigeno arrebata violento
el denso manto de carbón.

Va y viene jugueteando mientras la lluvia le limpia.
Eterno ir y venir,
Olas que surcan los cielos
reclamando pureza,
mientras en lo profundo
tu llanto es inconsolable.

Lo veo, lo siento, lo sufro.
Tu bosque profundo
ya no tiene miles de peces jugueteando,
miles de escombros te ensombrecen,
pero la paz que entregas
no la cobras ni la niegas.

Recibes en silencio el sucio pago
y lo devuelves en melodías, con tu diario juguetear.
Va y viene como el viento,
va y viene sin parar.